Inicialmente su médico le realizará un test de prueba antes de realizar el tratamiento completo. Se podrá realizar ese mismo día o en los días sucesivos, dependiendo de la reacción de la piel. Tanto el paciente como el Doctor que realice el tratamiento, deberán utilizar unas gafas de seguridad especiales para proteger los ojos de la luz del láser. El láser es aplicado mediante una pieza de mano que se coloca sobre la zona a tratar. Primero arroja una pulverización refrigerante e inmediatamente después, la pulsación del láser, repitiendo este suave impacto sobre todo el área a tratar. El tamaño del spot –área que cubre cada uno de los disparos del láser- será decidido por el especialista dependiendo del tamaño de la zona.
Estos tratamientos no requieren periodo de baja.
Después de la aplicación del láser, el doctor aplicará una crema hidratante sobre la zona tratada. Es normal e incluso deseable, que aparezca un pequeño enrojecimiento y abultamiento sobre la piel que rodea a cada pelo eliminado. |